El Aceite de Oliva y la Salud
El Aceite de Oliva Virgen Extra es el principal ingrediente que hace de la dieta mediterránea una dieta equilibrada y saludable. Por tratarse del más natural de todos los aceites, constituye el alimento fundamental en nuestra dieta, protegiendo y regulando el equilibrio de nuestro organismo.
Son muchas las propiedades beneficiosas para la salud que se atribuyen al Aceite de Oliva Virgen Extra, entre las que cabe destacar su alto valor biológico como fuente natural de vitamina E, provitamina A, antioxidantes naturales, polifenoles y esteroles.
Las investigaciones científicas más recientes -cuyas conclusiones se publican en la Declaración de Jaén sobre Aceite de Oliva y Salud, aprobada el 23 de octubre de 2004, en el marco del Congreso Internacional sobre Aceite de Oliva y Salud- revelan que el consumo habitual de Aceite de Oliva Virgen Extra favorece el funcionamiento de los aparatos circulatorio y digestivo, y de los sistemas endocrino y óseo.
Aparato circulatorio
Estudios epidemiológicos muestran que el Aceite de Oliva Virgen Extra disminuye el riesgo cardiovascular. Al tratarse de una grasa monoinsaturada, su consumo regular reduce el nivel de colesterol LDL (perjudicial para la salud) y aumenta el colesterol HDL (beneficioso para el correcto funcionamiento del organismo).
Asimismo, se ha comprobado que el Aceite de Oliva Virgen Extra previene la arterioesclerosis y otras enfermedades de perfil trombótico.
Aparato digestivo
El Aceite de Oliva Virgen Extra mejora el funcionamiento del estómago y del páncreas. Ayuda a combatir la gastritis y la úlcera gastroduodenal. Además, debido a su eficaz acción protectora, regula el tránsito intestinal.
Sistema endocrino
El consumo regular de Aceite de Oliva Virgen Extra mejora las funciones metabólicas del organismo. El correcto funcionamiento de éstas, permite al organismo fabricar nuevos materiales celulares y producir la energía necesaria para llevar a cabo este proceso.
Sistema óseo
El Aceite de Oliva Virgen Extra estimula el crecimiento óseo. Su consumo habitual a lo largo de la vida favorece la absorción del calcio y la mineralización de los huesos, contribuyendo, de esta forma, al correcto desarrollo óseo en los más pequeños y a la prevención de la osteoporosis y otras enfermedades degenerativas.
Acción antienvejecimiento
Por su elevado contenido en vitaminas K, D, A y E, el Aceite de Oliva Virgen Extra se considera una fuente natural de antioxidantes. Su acción inhibe los radicales libres, responsables del deterioro dermatológico.
Asimismo, diferentes estudios observacionales (cuyas conclusiones han sido publicadas en la Declaración de Jaén sobre Aceite de Oliva y Salud) han constatado que la grasa monoinsaturada, especialmente presente en el Aceite de Oliva, puede proteger al organismo del deterioro cognitivo, directamente relacionado con el envejecimiento y con la enfermedad del Alzheimer.

